miércoles, marzo 15, 2006

Relato de leche

Mariana propone en su blog que las mamis compartamos la experiencia de amamantar... Precisamente hoy la nena ha probado por primera vez leche adaptada y no ha querido saber nada (yo estoy orgullosísima de ello) :)



Así empezaba una historia de amor:




Rodeadas de tubos y con ropas del hospital... En el quirófano sólo pudimos darnos un beso; a ti te llevaron con Papi y a mí me cosieron la panza. Tuve que esperarte en Reanimación mucho rato...

Estaba decepcionada porque no tuvimos un parto de esos de las películas, en que la madre puja dos veces y se oye un llanto mientras un médico dice "enhorabuena, es una nena preciosa" con voz de Papá Noël. Estaba asustada de cómo había sentido tu miedo cuando intentaron sacarte con la ventosa (era tu miedo, no el mío; no me preguntes cómo lo sé). Estaba agotada de más de 28 horas dilatando, caminando, escuchando tus latidos con el monitor...

Te tuvieron que sacar de mí... Y, como dijo mi queridísima C., dejaste de ser parte de mí para ser parte del mundo. Y te pusieron a mi lado en la cama.
En las clases de preparación me habían explicado cómo colocarte, cómo colocarme yo, cómo saber si estabas tomando bien, cómo no tener grietas... Había gente que decía que iba a sentir mucho dolor hasta que me acostumbrase... Se me olvidó todo.

Como dos animalitos, nos buscamos; nos prendimos, nos olimos, nos enganchamos, nos reconocimos... Nadie pudo robarnos la magia de aquella merienda, el instinto era más fuerte que cualquier explicación razonable.

Una enfermera nos miraba desde la puerta por si necesitábamos ayuda y se le saltaban las lágrimas.


Desde ese momento, no permitiste que nadie te molestara mientras comías, que nadie te hable ni te toque. A la gente le hace mucha gracia, pero es que para ti, como para mí, es mucho más que comer. Es comunicarnos con la mirada. Es ponernos, piel con piel, en sintonía. Es olernos, darnos calorcito, poder conciliar el sueño. Es un momento de intimidad, un privilegio.

Y ahora vas a cumplir 6 meses y quieres probar las comidas de los mayores. Ya tomas fruta y cereales; tu comida ya no viene sólo de Mami, también de la Madre Tierra (Pachamama, pequeña toba). Poco a poco, mucho a mucho, te vas haciendo independiente.




Cuánto has crecido en 6 meses... Qué maravilla, mi amor, y qué vértigo.

11 comentarios:

Isa dijo...

Qué preciosidad, Maxia. Es un relato muy emotivo. Gracias por compartirlo.

Miskah dijo...

A mí también me ha encantado... yo a pesar de ser cesárea como tú no hubo manera de adaptarnos... él tenía poco paciencia y yo poca práctica. Me intentaron ayudar las enfermeras pero no hubo manera. Salimos del hospital con el "bibe" bajo el brazo. A veces pienso en si tengo otro y si lo voy a volver a intentar o directamente le daré biberon. Me gustaría intentarlo pero no quiero sentir que "fracaso" otra vez.

aNa dijo...

Que momentos, verdad? Yo tuve la suerte de amamantar a Héctor hasta los 10 meses y a mis gemelos hasta los 6 y es una maravilla haberlo podido conseguir, porque te aseguro que con los pequeños el esfuerzo fue supremo... Enhorabuena por disfrutar de ello...

superbrujis dijo...

Qué emoción me ha entrado al leer tu post!!! Me encanta tu blog porque es tan tierno...un besito

Nairta dijo...

Jo, no te puedo escribir mucho... crees que las lágrimas de emoción deterioran los teclados? besos

Mariana dijo...

Muy hermoso, me emocionó mucho! Gracias!!
...y no le des de otra leche, seguí con la tuya...

Turca dijo...

Qué hermoso Malglam!!! A mí se me saltaron las lágrimas como a tu enfermera. Es que es muy lindo ver como superaste los miedos y más que nada los mitos esos que se tejen siempre alrededor de las cesáreas. Te felicito y me alegra tanto que una mujer más sobre la tierra haya podido (y siga) disfrutar de la lactancia con tanto amor.

Besosssssssssss.

Turca dijo...

No había leído los otros comentarios. Apoyo a Mariana 100%.

Más besossssssss.

Turca dijo...

Ay! Qué bruta! Te confundí con Malglam! Me perdonás?????

Se que no hay excusas, pero creo que la estética del blog se parece, no?

Mil disculpas, please.

Maxiavida dijo...

No te preocupes, Turca, es un lujazo que me confundan con Malglam ;)

Mariana, sigo con mi lechiña, sólo hicimos una prueba con los cereales para no andar con el sacaleches a vueltas, pero la peque ya ha decidido qué es lo que le gusta.

Miskah, yo creo que lo que peor le hace a la lactancia materna es que nos sintamos culpables... Te recomiendo que lo intentes :)

Ana, me resulta admirable lo de los dos peques... Ya me lo explicarás, porque me parece dificilísimo!!

Isa, Superbrujis, Nairta, me alegro de poder transmitiros emoción... Ojalá podáis vivirla vosotras también(y transmitírmela ;))

Carmen dijo...

Cómo crece la pequeñaja. Me alegro mucho que sigas con la leche materna, mi pediatra no me dijo que introdujera los cereales hasta al menos los siete meses por estar los niños mamando.

Sigue hasta que puedas, o te deje, creo que es lo más bonito de la maternidad, compartir esos momentos con tu hijo. Por lo menos hay que intentarlo con ganas, si no es posible pues tampoco se debe una rasgar las vestiduras. Besitos a tu nena.